Al identificar estos rumbos se toma como referencia la dirección del viento y la posición en la que se encuentre nuestro barco.
Existen bastantes rumbos, pero solo nos vamos a centrar en los básicos, que son: rumbo de ceñida, rumbo de través, a un largo y rumbo de popa. Y esto multiplicado por dos, puesto que nos dirigiremos a estribor o a babor excepto en rumbo popa.
Otro factor importante de las embarcaciones es cómo manejar el timón, pues bien; existen dos movimientos:
- Arrivar: consiste en acercar el timón hacia ti, para ello, debes estar situado a uno de los dos lados del timón.
- Orzar: consiste en alejar el timón de ti, para ello, debes estar situado a uno de los dos lados del timón.
*Estribor: derecha.
*Babor: izquierda.
Dados estos datos voy a explicar qué requisitos debe cumplir cada rumbo (en este caso nos referiremos a la navegación a vela):
- Ceñir: es navegar lo más cerca posible del viento, es decir, formar el menor ángulo posible contra la dirección del viento. Dependiendo del tipo de embarcación el ángulo de ceñida puede variar considerablemente siendo los 45 grados un ángulo medio y unos 40 grados para los barcos más modernos y mejor diseñados.
- Través: navegamos a un través cuando navegamos a 90º del viento, recibiendo éste por el través de la embarcación. Las velas las mantenemos medio abiertas. El embolsamiento de la parte delantera de la vela genera una gran propulsión hacia delante.
- Largo: desde el rumbo de través arribaremos 30º para navegar a unos 120º con respecto al viento. Es un rumbo portante, amollaremos las escotas para abrir más las velas. El carro de la mayor también lo podemos amollar abriéndolo por su carril para aliviar la presión en el timón.
- Popa: navegamos en popa cuando el viento entra por nuestra popa y navegamos en la misma dirección del viento, es decir, a 180º de la dirección del viento.

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